sábado, junio 10, 2006

Olvido

Tú,
que danzas tras la reja de mi olvido,
tratando de alcanzar tu libertad.
Te esmeras en salir,
pero mi indiferencia puede más.

Ya no cabes en mis recuerdos,
me esmero en olvidar.



Y al anochecer,
te dare cien latigazos.
Latigazos mortales,
que te saquen de mi vida,
que te embalsamen tras mi carcel
mi carcel de olvido.